Una de las primeras cosas que hay que comprender del
ayurveda es su contexto: surge en una época donde se buscaba la salud para un fin superior, no conocían el estómago o los pulmones ya que no abrían cuerpos, pero sí la duda del por qué se enferma el cuerpo si, al fín y al cabo, es un organismo vivo que trata siempre de sobrevivir y de buscar su mejor acomodo. Y su conocimiento es pues la búsqueda de ese por qué, no siempre asociado a la solución corporal pero sí, siempre, comprometido con una razón que se pueda abarcar
para superarse de manera completa: física, mental, emocional y espiritual.
La importancia de los
emuntorios (
malas en su esquema), la fuerza de los elementos bien coordinada (
panchamahabhutas), las
doshas o predisposiciones carenciales, son pautas y reconocimientos para comprender que la enfermedad no siempre hay que combatirla ya que a veces es
una ayuda y una adaptación. O, al menos, no hasta comprender sus motivos y ponerles remedio.