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NATUROPATÍA DIATÉSICA

2022-08-22, SONIA LOZANO
La salud física en naturopatía diatésica se basa en la cohesión que tenemos entre los órganos, las vísceras y su circuito energético el cual debe permitir que se fortalezca no sólo el órgano principal sino todo aquello asociado con este. 
 
Así, cada elemento o transformación está asociado a un órgano y una víscera, los cuales, a su vez, se nutren entre sí y forman un todo integrado con los sentidos, los tipos de tejidos (óseo, muscular, tendinoso, circulatorio, nervioso...), una unidad de predisposición denominada diátesis. 
Existen básicamente cinco transformaciones de las diátesis, las cuales revelan el modo en que la energía se mueve por el cuerpo, nutriendo a cada sistema de una manera ordenada y metódica, pero también se subdividen a su vez cada una en otras cinco más. De esa forma podemos entender el cuerpo como un sistema de circuitos interconectados por el cual la energía fluye sin impedimentos nutriendo cada célula del cuerpo. Sin embargo cuando se produce una “presa” en algún punto el resto de las células son obligadas a sobrevivir con un mínimo de fuerzas y así toman como válidas sus propias prioridades y no las del conjunto por lo que enferman doblemente: por perder la posición en el grupo (la fuerza del tejido y la libre disposición con el resto) y por tomar “decisiones” basadas en carencias (liberación incorrecta de ATP, endurecimiento de membranas, falta de intercambio libre de líquido intra y extracelular etc.)
El peligro de esta situación consiste en que no le hagamos caso por considerarlo un hecho aislado o algo con lo que “el cuerpo debiera poder sólo”. Tan dañino puede resultar el prestar demasiada atención como el no prestar ninguna. En este caso necesitamos comprobar las necesidades reales del cuerpo, cuándo pide ayuda.
 

¿Cómo saber cuándo y cuánto ayudar? Y cómo....

 
El método que más utilizamos es la iridología porque, como ya hemos dicho en otras entradas, es un sistema que no nos dice lo que hay sino lo que el cuerpo pide ayuda, maximizando aquello de que cada persona es un mundo y dando respuesta a cuánto es mucho o poco para cada persona en cada situación. Por ejemplo, la tensión arterial ya que hay mucha gente que con una tensión baja hace todo lo necesario a pesar de que con esa tensión “tendría que estar por los suelos”. Y lo mismo nos pasa con la tensión alta, que pareciera que tendrían que vivir un infarto en cualquier momento y sin embargo se mantienen en una armonía saludable. 
Pero también la fisiognomía del rostro nos puede dar señales de cuáles son los terrenos o diátesis más implicados, por qué un proceso no termina de salir o si se convierte en crónico la mejor forma de que no sea destructivo. 
Y como ayudas tenemos la fitoterapia, la alimentación, la homeopatía o la aromaterapia entre otros por lo que tenemos diferentes herramientas en función de la persona, sus problemas y la fuerza generadora básica.
Hemos de distinguir entre dos tipos de pautas: la que se hace para mantener el nivel óptimo de salud psicosomática en función de posibles exigencias (laborales, sociales, económicas, estacionales desde un cambio de trabajo, horarios, amigos, entorno, familia... a los más simples como la primavera, el otoño etc…) y la que nos proporciona una buena higiene de los órganos emuntoriales para hacer en función de un ciclo concreto como ir hacia atrás en el proceso, fortalecer, depurar, reordenar funcionalidades y un largo etc.

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